Empieza a deslumbrar los pasos de una luna
que sirve como llama para escribir los pensamientos que cautivan a una memoria
que no desea perderse dentro el sueño que domina a cualquier hombre, pero que
esconde sus palabras ante los gritos de multitudes que claman por sabios que no
respondan sus preguntas, pero al amanecer todo es diferente, se puede sentir el
agua caer en tu cara y rasgar cada idea que servía para matar la soberbia,
ahora se derrama junto con el viento que se arrastra para secar toda gota de
sudor que trata de plantear respuestas.
Es estúpido sentarse a escuchar los crujidos
que causa la gente al dejar hablar y su tonta reverberación al no depositar sus
última palabra sobre los oídos que claman por mas frases que lleven a otra
realidad, donde quizás algún día podremos confiar tanto para apoyar la cabeza
sobre un cuerpo ajeno y recibir una abrazo ajeno que cobije como la más tierna
madre a su hijo, y que no deje que la neblina del día, apacigua lo cruel de la
misma soledad, que apaña a la sombra de la noche para decirte que sigues siendo
humano, sobre el cuerpo y dolor ,sobre las uñas que arrancan tu piel al tratar
de despertar de tus pesadillas ,dejando pequeñas esquirlas que raspan las
sabanas con gotas color corazón.
Se demuestra la ambrosia para torturar la
mente que cautiva la belleza de acariciar los ojos de un paisaje , y las letras
que deja caer una nube para pintarlas sobre cuentos ,solo para llegar al punto
de ahogarlos entre manchas que desencajan del marco que envaina a la luna como único
ojo de la tierra para juzgar y silenciar al más iluso poeta, y al más sincero
mentiroso.
Esperando sentado sobre la tarde más baldía
el desafío de aquellos que esconden la pasión y el amor , para rebuscar el
fuego y la palabra dolor como su cruz y espada para encajarla en los ojos de la
gente que se deja enloquecer por la imaginación ajena de ese quien que dice
hacia donde correr cuando el suelo tiembla y la luces del cielo se apagan.
La ansiedad consume cualquier sabor que se
sienta y sobre los sentimientos e imaginación ya son tesoros de pocos que
guardan sobre su razón antes que su mención al desorden y descontrol.

Comentarios
Publicar un comentario