Dentro de un lugar donde olvide mis memorias, se clausura el silencio, se adorna de pocas caricias con una colección incesante de emociones y sensaciones, con sonidos que decoraban el momento, armando y recolectando pedazos de felicidad, que forman un gran cielo color vainilla, pero solo una mirada fija encontrada, inconscientemente, palpa esa oscuridad, una distracción abismal que se provoca a mi alrededor, dejando que esto decolare hasta el azulado resplandor melódico que remarca el firmamento. Cuando deje de creer en esas palabras y abandone mi mirada al aire, solo me deje caer sobre el suelo para hablar lo necesario y vestir con pocos secretos las sensaciones que estuvieron allí alimentándome el alma, no dejo de tocar con mis pies esas pisadas resonantes y mezclar los diferentes colores del ambiente, generando ese pequeño sonido que te llama a correr, huir detrás de ese gran sol que se oculta. Rompiendo el flujo del viento con la cara cambiándole el ...
Pensamientos, fotografías y composiciones de percepciones periféricas de una vida atada a la imagen de la realidad y sus colores.