Para la poca forma de repetirme diariamente, dentro de las mismas respuestas y acciones:
El retumbar de los escombros mientras los
recojo con una sola mano , trato de mantener los pensamientos coordenados, para
no caer en la inconciencia de no haber vivido este momento, pero igual trato de
ocultar cada forma de expresión ante una situación innecesaria de emoción,
puesto que la vida me ha enseñado que todo es espontaneo y no sutilmente
duradero como para disfrutarlo, pero igual no me asosegado la pasión de caminar
delante del sol , antes de que se adelante mi sombra y marche más rápido que mi
vista hacia el horizonte.
Y como estrellas de
la noche empiezan aparecer cada uno de mis fantasmas que deletrean mis trastornos,
espantan el valor que conserve para mantenerme lo más cuerdo sobre el regazo de
la cordura en contra de la soberbia y como el más dulce placer, las lagrimas
calman el dolor, sucumben las formas en que se entierra en mi piel, esa
tristeza que busca dirección entre las palabras que esquivo en el día y cohíben
cada reacción que dejan mi respiración fuera de tiempo, hacen que me duela el
corazón al ponerme a escucharlo cuando calló.
Cuando llego a casa lo único que puedo hacer es hablar conmigo mismo buscando
la sinceridad de los demás ,solo me escucho en voz alta trato de entenderme de
ver buscar las miradas perdidas que me miran antes de despedirme de los demás,
a veces busco explicaciones en historias ajenas pero ella secuestran mis
palabras y hacen que se desgarren para favorecer mi ilusión por perderme en los
recuerdos ajenos de la vejez de mis amigos
Solo busco en mi una pregunta que me conteste esa respuesta que no define los actos que persiguen mis
fobias, cuando trato de entenderme,
narró mis pensamientos a fotos viejas, donde ni recuerdo si fueron sonrisas
falsas plasmadas para engañar el momento y dedicársela a la situación perfecta
de claustrofobia sentimental, para escapar de mi olvido por amar , de tener que
saber que alguien espera que no este, que deje de existir por la única razón de
perjudicar su razón entre un palpitante descontrol de amor y deseo que nunca se
supo expresar.
Perdiendo el brillo de mis ojos, entre frases que se entrelazan en los oídos
que tratan de calmar un abrazo a escondidas para escatimar la impotencia de no
poder ayudar y simplemente dejarme morir sobre las mismas palabras que le
dedique ayer , pero es mi perfecta suerte que justifica el desoír para sentir
la tristeza que define exactamente la felicidad.

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