Una pequeña ova a la pasión:
Un lugar pequeño he inconsciente , que cree en el dolor ,
que cree en el silbido del viento como oración del sabio que gobierna entre
cielo y luna , que revuelve las nubes , las mezcla dejando sabores diferentes
en el suelo cada mañana. Un lugar donde flotan las diferentes gammas que suelta
el sol a pegar sobre el agua, que se desenfundan para delimitar caminos y
engañar a la gente por donde andar, que remarcan cada paso que tiene un nombre
o una idea. Que tiene una influencia entre palabra y palabra para odiar la fe, sin haber dicho de haber olvidar la
esperanza como un sueño.
Es aquí donde he dejado de caminar, solo silueteando las imágenes
falsas de sonrisas que tiene un inicio pero nunca un final, son como coros que
no tienen soneto, melodías perdidas que dejan en la memoria plasmada, como
recortes inconformes de colores , recelos esbozados sobre una cruel caricias o
fantasía.
Mientras este pequeño lugar se sigue llenando del mismo
aliento frio cada mañana, donde se olvida de cada ser y de su importancia,
y yo siendo consumido por sus ventajas,
esas mismas que hacen descubrir que
nunca se ha tenido una vida propia, que se ha forjado por casualidades
predispuestas a la conciencia discriminante del deseo y no de la pasión.
Solo si me concentro puedo escuchar los demás sonidos de
fondo sonar , las aves haciendo conjunto con arpas que marcan el verdadero
espacio que es sutil y firme para tener las manos levantadas en lo más alto y más vacío del
cielo, al lugar donde este lugar se contradice y se engaña así mismo para dejar
creer ,y solo como único recurso puedo ir dejando pequeñas marcas con tizas y esencias
de vainilla que deleiten al soñador, a los poco que deje sus emociones esparcidas en el aire
para que puedan sobrevivir con sus sentimientos en pecho y tonos sobre tinta desmanchada sobre hojas y lienzos que dejan de esconderse en sus silenciosos secretos memoriales.

Comentarios
Publicar un comentario