Aveces cuando llega un punto de desespero y uno llega a imaginar cuando será el final de la vida después de vivir mucho, solo queda aislarse en recuerdos por eso aquí dejo esto:
El vacío hace que cada minuto suene más
profundo en el silencio, y que se siente abalanzarse el tiempo sobre nuestras
arrugar y se consuma sobre nuestras voces deteriorándose tanto como para dejar
las palabras como de expresión, además donde un pequeño baile nos hace recordar
cuando fue el primero y enmarca este que puede ser el último. Se rasga la
habitación con cuadros que retratan a nuestros amigos que ahora bien pueden ser
fantasmas que nos acompañan con miradas calladas entre el limbo del bien y el
mal, pero uno se acostumbra que estén allí esperándolo, pero tengo miedo de
cómo será llegar allí por eso cierro mis ojos cada noche con temor.
Despertar con libros llenos de memoramas para
no cambiar el camino de cada pequeña pieza que se forja entre la forma de los
dedos , las manos y las imágenes que se plasman en los pocas luces que cruzan
por la ventana y se cruzan con mi mirada. Siempre se trata de dejar algo con
que lo recuerden acciones o dichos, yo solo dejo pequeñas figuras que se arman
con el ojo y con los colores que deslumbran cada mañana ,y hasta que termine el
primer minuto de cada tarde, donde espero que se estremezca el cielo y se
revuelvan las nubes para no saber cuando amanecerá.
Llamo siempre alguien para que me dedique
unas cuantas palabras al día , me regale su voz y su aliento que gasta en un
tierno saludo, para no dejarlo desvanecer y se acostumbre ese sonido a mis
pensamientos mientras que armo y desarmo entre madera y pinturas ,la mismísima
inmensidad del perdón y el olvido , trato de representarla como pocos la
conocen, como luciérnagas que llevan pintado en su alas, cada escena de una
historia que nunca termino , y que es escrita
cada día, por eso las dejo ir con el aliento de las personas, amarrado con ese
viento se van hasta donde más alto lleguen, hasta el poder de sus alas la
arrastren.
Espero siempre al colocar la misma canción al
sonar cada noche que alguien armara esa pequeña historia que envió con cada
pequeño bicho, y tocara a mis oídos para contármela antes de olvidarla cada
noche, antes que entre suspiros cortos y vicios poco nocivos hipnoticen mi
mente y me ate al mundo de desespero por dejar que alguien se ocupe de mis
recuerdos , los narre , de oír una voz que se aislé junto a la mía, siga mis
memorias como una vida única y larga, y no como la traición de mi misma sangre
que me abandona entre las humedades de estas paredes.Sin embargo no todo esto
queda dicho cada minuto como un mito que se derrite en mi reloj de mano, es lo
que veo mientras cierro mis ojos, al ir pronunciando esto y lo que siempre
quise tener a mi lado ….una familia que nunca muriera y que recordará que
alguna vez existí o que sigo existiendo…
Comentarios
Publicar un comentario