Mientras despierto confuso, con sabor a saliva amarga en el labio que se queda más reseco, la pruebo inconscientemente , trató de limpiar el sudor que resbala sobre mi cuello , pero mis manos atadas a la espalda reaccionan para decirme que no estoy en condiciones de exigir que hacer con mi cuerpo , n o puedo cambiar la rutina , donde esta historia empieza, donde el final no es un comienzo, si no la forma en que se cambia el destino a la peculiaridad de una respuesta que no es verdad, es el trastorno de aceptar la casualidad. . Es así como parto desde la misma tarde en que camino sobre la tradicional acera rasgada por lo vieja y los ruidos de los antiguos coches que antes irrespetaban su existencia, pero donde yo a veces trato de leer su marchita palidez que se resbala en su hormigón, me dicen cuantas veces he pasado, pero esta vez me dirían que pagaría la deuda con la vida , pues retaría a mi antiguo yo que vivía sobre la ilusión de enmarañarse e...
Pensamientos, fotografías y composiciones de percepciones periféricas de una vida atada a la imagen de la realidad y sus colores.