Crear entre las montañas un pequeño sofisma que silbe una bella canción, que seduzca a la voz que la canta, que lleve este mensaje entre palabras que juegan con la brisa y las nubes que juegan a esconder el sol de sus colores. Me encanta inventar cada uno de estos mundos, donde la magia de cada neblina cambia la oscuridad de los paisajes que pinta, que se desfiguran al dormir, al dejarse arrumar en la noche sobre cada techo pintando horizontes más allá de las estrellas. Las veces que me gustaba tener los ojos cerrados, solo allí tenía ese tipo de sensaciones que me estremecían, como el susurro de tu voz, delineaba con cada mano partes de tu rostro que ya no están; recordar esa sonrisa que casi no usabas, que solo la atabas a ese tipo de misterios que trataba de inventar, cuando buscaba algo fuera de lo real, fuera de los besos que amargabas para la noche, añejabas abrazos para que se sintieran más fuertes. Sus grandes golpes abismales de locura y desorden se desvanecen, cua...
Pensamientos, fotografías y composiciones de percepciones periféricas de una vida atada a la imagen de la realidad y sus colores.